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martes, 19 de noviembre de 2013

Ruta de senderismo: Acebal de Abiada

Ruta bonita y no especialmente dura por una de las mejores manchas de bosque autóctono que permanece en Alto Campoo. Se realizó a finales de agosto. Seguro que en el momento de escribir estas líneas el paisaje está cubierto de blanco.

Dificultad: Media
Orientabilidad: Buena
Belleza: Alta
Tiempo y distancia: 3 horas y cuarto y 11 kilómetros

Situación

La ruta comienza desde el pueblo de Abiada. Para llegar a este lugar tomaremos la A67 hasta Reinosa y desde allí la carretera que se dirige hacia Alto Campoo. A unos 12 kilómetros de Reinosa se encuentra el cruce que hacia la derecha conduce a Abiada y Hoz de Abiada. En el entorno de la iglesia tenemos una buena zona de aparcamiento.

Puntos de Interés


Casas de Abiada. La Cagijona de Abiada. Prados y ganado. Vistas sobre la sierra del Cordel. Hayedo de Abiada. Acebal de Abiada.

Descripción de la Ruta


A los poco pasos cruzamos un arroyo y llegamos a un amplio espacio donde se encuentra el cartel explicativo de la ruta. Desde aquí tomamos la calle más hacia la derecha, que sigue paralela al arroyo. Vemos buenos ejemplos de casa campurriana a medida que ascendemos hacia la parte alta del pueblo. En unos minutos dejamos atrás las casas y el asfalto y cruzamos una gran portilla ganadera.

Seguimos ascendiendo por grandes praderías ocupadas por vacuno de carne. Ignoramos un primer desvío a la derecha y luego otro que termina junto a una nave ganadera. Desde este segundo cruce se baja un poco para cruzar un arroyo, se ignora una pista que desciende por la izquierda y se llega a un nuevo cruce. El camino de la derecha es por donde sigue el recorrido mientras que por el de la izquierda realizaremos el retorno.

Las praderas de montaña van dominando el entorno. De frente tenemos la potente sierra del Cordel, cuya cima supera los 2000 metros. Pasamos otra portilla y seguimos ascendiendo hasta llegar a un cercado. A nuestra izquierda empieza a aparecer el cerrado hayedo de Abiada, adornado con muchas otras frondosas, entre las que se encuentran los poco frecuentes abedules. Desde el cercado la pista no obstante se acerca algo más hacia la ladera de la derecha. 

Entramos en una zona dominada por el tojo en la que ignoraremos un camino que asciende más hacia la derecha. Al poco, coincidiendo con el fin de la pendiente ascendente, empiezan a aparecer los primeros macizos de acebo, semejantes a hogueras de intenso color verde oscuro. El camino, a medida que empeora, vuelve a recuperar el centro de un valle que cada vez es más estrecho. Aquí y allá aparecen estupendos ejemplares de haya.

El camino termina junto a una nueva portilla ganadera tras la cual continúa un serpenteante sendero bastante definido. Cruzamos un arroyo y entramos en la zona del acebal. Tupidas agrupaciones de acebo, que por momentos forman grandes setos que rodean al caminante. A los lados podemos contemplar los pies, en los que se pueden ver algunos que rondan el metro de perímetro. 

El tramo más compacto del acebal apenas ocupa unos centenares de metros y termina en una gran pradera conocida como Prao Nestosa. Desde aquí tenemos varias alternativas: Continuar de frente para subir hasta la estación de Brañavieja por un bonito sendero, volver por el mismo camino o emprender el regreso alternativo junto al río Guares y el hayedo.

Nos decidimos por esta última opción que resulta sin duda interesante, pero también incómoda. Durante la misma tomaremos como referencia el río siguiendo senderos poco definidos formados por el tránsito del ganado. En los siguientes párrafos explico a grandes rasgos el trazado que seguí yo, aunque no puedo garantizar que sea el mejor.

Al poco de avanzar por el prado encontramos un cartel orientativo que nos encamina a cruzar el río. Al otro lado encontramos los primeros senderos trazados por el ganado a través de la tupida y variada masa vegetal. Las hayas sin duda son dominantes, pero en esta fecha de finales del verano nos llaman a atención los serbales de los cazadores, cuajados de sus rojos frutos.

Prestando atención a cada paso cruzamos de nuevo el río y seguimos unos senderos que se alejan un poco de su curso hacia las cercanías de unos maltratados cercados de piedra. Luego volvemos a acercarnos al río en una zona en donde se encajona algo. Manteniéndonos en las proximidades del mismo acabamos llegando a un tramo con un camino más claro, que transita entre las hayas. Este camino termina separándose de nuevo del cauce y salva un arroyo que desciende por el lado derecho, en las proximidades de un tendido eléctrico.

El camino continúa paralelo al tendido, pero nosotros, una vez salvado el arroyo, volvemos a acercarnos al río manteniéndolo en todo momento como referencia. A partir de aquí tendremos que pelear un tanto con los arbustos espinosos mientras intentamos escoger los mejores senderos. A veces, para nuestro alivio, pasamos entre algunas hayas. Con estos patrones el sendero termina junto a una pista justo en el punto en el que la misma salva el río, el cual no hemos de cruzar. 

Metros después del puente se encuentra una zona encajonada en donde se encuentra el pozo y cascada de la Ureña. Resulta peligroso y complicado observar el salto de agua así que seguimos el camino, siempre en el lado izquierdo del río. Tras ascender un poco llegamos en unos momentos al cruce que reseñamos en el principio de la descripción.

Comentarios

El recorrido se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-S-81 (más información aquí). La señalización es escasa pero tal vez suficiente. Es relativamente sencillo si se realiza el retorno por el mismo camino, con unos 350 metros de desnivel. El retorno junto al río es un poco pesado pero creo que merece la pena. Es probable que por el otro lado del río se ande mejor entre las hayas, aunque también es probable que los senderos sean menos claros (o que incluso no haya) y por momentos la pendiente sea más acusada.

Sin duda esta ruta mejorará mucho en pleno otoño, por la variedad cromática de los árboles de hoja caduca, los prados más verdes y los frutos de los acebos. Por el contrario, los caminos pueden estar más embarrados por el paso del ganado y el cruce de ríos y arroyos puede ser más complicado.

Desde Abiada empiezan algunas rutas montañeras para emprender el duro ascenso a la sierra del Cordel. Mucho más fácil es acercarse a la gran cajiga del pueblo, que se encuentra prácticamente en el casco urbano.
Guarda este artículo como pdf e imprímelo cuando quieras

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)


Vídeo a partir de fotos de la ruta

martes, 3 de julio de 2012

Ruta de Senderismo: Monte Endino

Una ruta sin excesivas dificultades que transita por la divisoria entre Valdeolea y Campoo, con amplias vistas sobre ambos valles y comarcas cercanas.
 
Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: Media
Tiempo: 4 horas (15 kilómetros)

 
Situación

Tomamos la A67 hasta algo más delante de Reinosa, donde tenemos la salida con la indicación de Matamorosa. Tras avanzar unos kilómetros por la carretera nacional buscamos el inicio de la carretera regional que tras pasar por Villaescusa asciende el alto del Bardal. Al poco de iniciar el descenso llegamos al pueblo de Olea. A la altura de las primeras casas buscamos una calle hacia la izquierda que nos lleva hasta la iglesia románica de san Miguel.

Puntos de interés

Iglesias románicas de San Miguel y San Martín de Hoyos. Torre de San Martín de Hoyos. Vistas sobre Valdeolea, Campoo, Alto Campoo y comarcas cercanas.

Descripción de la ruta

Olea, situado a unos 1000 metros de altitud, se encuentra en la misma falda del monte Endino, el cual vemos a nuestro lado, cubierto por estrato arbustivo y una zona de robledal. Tras contemplar unos instantes el templo románico empezamos a caminar por el camino que nace desde su ábside. Unos metros después encontramos el cartel explicativo de la ruta.

Tras descender un poco llegamos a una pequeña vaguada. Aquí localizamos el camino algo desdibujado que asciende hacia la izquierda. Prestamos atención para no perder el trazado de las roderas y al poco ya vemos en la lejanía la torre de San Martín de Hoyos, que nos servirá como referencia en estos primeros kilómetros. Desde aquí tenemos unas buenas vistas del bello y tranquilo valle de Valdeolea, de formas suaves en las que se alternan bosquetes y prados.

Al cabo de unos dos kilómetros el camino termina en una portilla ganadera y a continuación se convierte en una pista de tierra y piedras mucho más marcada. Trazamos una suave curva hacia la izquierda y ascendemos hasta llegar al borde mismo de la torre medieval del siglo XV. La ausencia de ventanas y almenas le da un aspecto macizo y pesado.

Para continuar tomamos la pista asfaltada que comunica la torre con el cercano pueblo de San Martin de Hoyos. Atravesamos este pueblo contemplando su iglesia románica y algunas de sus interesantes casas tradicionales. Seguimos por la carretera que da servicio al pueblo destino la carretera comarcal que antes recorrimos con el coche. En realidad estamos ya en la cuerda de la línea de montañas que desciende paulatinamente desde Alto Campoo. Son unos dos kilómetros.


Alcanzamos la carretera muy cerca del alto del Bardal. Pasamos al otro lado con precaución, giramos hacia la derecha y caminamos unos cien metros por la misma (pasando justo por el propio alto). Al poco descubrimos un camino que nace hacia la izquierda y que será el que nos llevará hasta la cumbre. Aunque el desnivel es claro, en ningún momento no se llega a hacer demasiado duro. Son unos seis kilómetros de la carretera a la cumbre.

El primer tramo aparece dominado por prados semiabandonados que han sido ocupados por los característicos arbustos espinosos, pero poco a poco vamos observando esbeltos robles que acaban formando un bosquete. Hacia la cota 1300 superamos una portilla ganadera y al poco tenemos hacia nuestra derecha las primeras vistas sobre Campoo. A nuestros pies tenemos un hayedo que no llegamos a apreciar en su magnitud, pero si que observamos mejor la localidad de Reinosa y el embalse del Ebro; más allá tenemos Alto Campoo, pero lo veremos mejor más adelante.


A partir de aquí la pendiente se suaviza y poco después observamos ya el Monte Endino. Coincidiendo aproximadamente con el final del tramo boscoso llegamos a un marcado cruce. Por la izquierda será por donde terminemos la ruta pero ahora seguimos ascendiendo hacia la derecha. Ascendemos por una pradera de montaña y tras un duro pero corto repecho llegamos a una primera cima marcada por un vértice geodésico a casi 1500 metros, pero aún hemos descender un poco y con un poco de esfuerzo llegar ahora sí al monte Endino a 1550 metros.

Las vistas del Endino se extienden a todo el circo de sierras que forman Alto Campoo y parte de la Montaña Palentina. En la lejanía se observa perfectamente el perfil de Peña Amaya. Tras el merecido descanso descendemos el tramo hasta el cruce anterior y tomamos el camino que desciende vertiginosamente por la despejada ladera sur (son 400 metros en menos de 3 kilómetros).

Tras un par de revueltas observamos ya bajo nosotros el pueblo de Olea. Entramos en el pueblo por su centro si bien este es un barrio separado de aquel en el que iniciamos el recorrido. Tras dejar algunas casas atrás llegamos a la carretera principal del valle, que hemos de remontar unos centenares de metros hasta la zona donde dejamos nuestro vehículo.

Comentarios.

La ruta descrita se corresponde con el sendero local SLS 30. La señalización es buena y además en en este caso apenas hay puntos de posible confusión. Pese a un desnivel de cierta entidad, se hace bastante llevadera. Quien esté interesado en hacer cumbre puede evitar el rodeo por San Martín de Hoyos caminando directamente por la carretera regional hasta el Alto del Bardal.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)




Vídeo con las vistas desde Monte Endino

Presentación de fotos del recorrido.

martes, 26 de junio de 2012

Ruta de senderismo: Sobrepeña-Lorilla

El cada vez más boscoso municipio de Valderredible se ve cerrado por el sur por los cortados de la Lora, los que a su vez marcan su límite con la provincia burgalesa. Justo en este punto la peculiar orientación de estas laderas permite la existencia de una estrecha franja de hayedo, que contrasta con la horizontalidad del paisaje unos metros más arriba. En esta ruta, realizada hace casi un año, trazaremos un pequeño recorrido entre el valle y el páramo, en busca del emblemático lugar de Lorilla, ya en la provincia de Burgos.

Dificultad: Baja
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: Normal
Tiempo: 3 horas (11 kilómetros)



Situación

Desde Santander deberemos seguir la A67 hasta el puerto de Pozazal. Aquí tomaremos la carretera que nos lleva a la capital de Valderredible, Polientes. Tan sólo unos kilómetros antes de este pueblo encontramos el cruce a mano derecha que nos lleva Sobrepeña. Desde Burgos la mejor opción puede ser seguir la N-623 hasta san Felices del Rudrón. Desde aquí tomamos la carretera que asciende hasta Sargentes de la Lora. Pasado este pueblo encontramos la pista que hacia la derecha conduce hacia Valderredible, muy cerca de Polientes. Desde Polientes sólo hemos de remontar el río unos kilómetros más hasta el cruce de Sobrepeña.

Soprepeña tiene el nombre bien ganado pues se encuentra sobre un peñasco que de eleva unas docenas de metros sobre el cauce del río Ebro. El recorrido empieza en el punto en el que la pista de acceso al pueblo llega a las primeras casas, en donde existe un panel explicativo.

Puntos de interés.

Arquitectura rural de Sobrepeña. Iglesia románica de Montecillo. Vistas desde Soprepeña y desde los cortados de la Lora. Hayedo. Pueblo abandonado de Lorilla.

Descripción de la ruta.

Desde el punto indicado (760 mts) tomamos la calle que hacia la derecha señala hacia los cortados de la Lora. En unos instantes abandonamos el pueblo junto a una fuente con pilón. Avanzamos por una pista asfaltada en muy mal estado que comunica Sobrepeña con Montecillo y Soprenilla. Unos cien metros más adelante observamos un camino a la derecha por el que regresaremos al final de la ruta.

Pasado el medio kilómetro la carretera gira a la derecha y deja de ascender, pero justo en este punto nace un camino que sigue remontado la ladera (altitud 800 mts). Alcanzado el kilómetro superamos una portilla y seguimos por el camino principal hacia la izquierda ignorando otra pista que sigue hacia la derecha. Poco después ignoraremos otra pista que sigue hacia la derecha. En este tramo avanzamos por un bosque de robles no demasiado cerrado que nos permite disfrutar de perspectivas cada vez más amplias de la parte oriental del valle.

En el kilómetro 1,5 (890 mts) dejamos el camino principal para tomar otro parcialmente cubierto de hierba, hacia la derecha. Ascendemos ahora con vistas hacia la parte occidental del valle. No mucho después encontramos las primeras hayas.

Ya en pleno hayedo llegamos al kilómetro 2 (960 metros) en donde el camino traza su segundo giro. Enseguida cruzaremos un camino más ancho y seguiremos sin cambiar de dirección. En el hayedo se observan algunos ejemplares de buen porte, pero la mayoría de los árboles son finos y esbeltos, lo que parece signo de la juventud del bosque.

En el kilómetro 2,5 (1020 m) llegamos al tercero y último cambio de dirección durante el ascenso. Desde aquí ya se observa el fin del hayedo y el portillo que marca el fin del ascenso, punto que alcanzamos en unos instantes. Salvamos la portilla que se encuentra en pleno portillo y disfrutamos de las amplias vistas que tenemos desde este punto. Hacia el sur el paisaje desolado y seco de La Lora que contrasta con las cercanas hayas. La cuenca de Valderredible cerrada por Valcabado al oeste y Peña Camesía al este. El valle cubierto en su gran mayoría por bosques de roble, salpicado de numerosos pueblos y con el río Ebro en el fondo.

Justo junto al portillo encontramos los restos de unas trincheras de la guerra civil. No en vano esta zona fue durante bastante meses frente de la guerra fraticida (ver http://tierrasdeburgos.blogspot.com.es/2010/12/paisaje-de-una-guerra-vi-el-frente-de.html). Para continuar tomaremos un camino que, hacia el oeste, transita a unos metros del cortado, pero paralelo al mismo, en dirección a un parque eólico.


La aridez del terreno se ve compensada por algunos cultivos de girasol, alfalfa o patatas. En el fondo se puede distinguir el inconfundible perfil de Peña Amaya. Sin mayor novedad llegamos al cabo de 4 kilómetros de recorrido total a una señal que nos indica el camino por el que, hacia la derecha, emprenderemos el regreso. Pero ahora continuamos de frente en dirección a las ruinas del Pueblo de Lorilla, que ya se observa no muy lejos justo en el borde de la Lora.

Alcanzamos Lorilla en el kilómetro 5,7 del recorrido. Este abandonado pueblo sorprende por su inhóspita ubicación y por su trágica historia asociada a la guerra civil (ver http://tierrasdeburgos.blogspot.com.es/2009/06/regreso-los-pueblos-del-silencio_25.html).

Emprendemos el regreso hasta el camino indicado, que tomaremos salvando un pastor eléctrico. A partir de aquí se emprende un empinado descenso por el hayedo que nos conduce con rapidez hasta el pueblo de Montecillo, que aparece a nuestros pies.

Alcanzamos Montecillo en el kilómetro 8,7. En este casi despoblado pueblo podemos contemplar una sencilla iglesia románica. Para continuar tomamos la pista asfaltada que nace hacia el este, y que en realidad es la que misma que pisamos en el inicio del recorrido. Pero en lugar de seguir hasta Sobrepeña por la misma la dejamos pasados unos 200 metros, junto a una nave ganadera, por una senda no excesivamente marcada que nace a su derecha.

Salvamos inmediatamente un pastor eléctrico y seguimos por esta vereda, antiguo camino en algunos puntos con bastante vegetación, que va descendiendo entre semiabandonados prados. Pasados unos 400 metros, y superado de nuevo el pastor eléctrico, llegamos a un camino más ancho que cruza transversalmente. Nosotros seguimos de frente por un camino ahora mucho mejor definido. 400 metros más adelante llegamos a otro marcado camino que ahora sí, tomamos hacia la derecha.

Avanzamos por este camino, que coincide en este tramo con el recorrido del GR 99, gran sendero del Ebro. En alrededor de un km llegamos al cruce que mencionamos al principio de esta descripción, y en unos instantes de nuevo a Sobrepeña.

Comentarios.

El recorrido descrito se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PRS-38. En la fecha de realización del recorrido (julio de 2011), la señalización es muy buena. Además existen pocos puntos conflictivos que puedan conducir a la desorientación.

De acuerdo con la cartografía, existe un sendero que desciende directamente desde Lorilla hasta Sobrepenilla. Tomando luego la pista que conduce hacia Montecillo podríamos evitar el tramo de regreso por el mismo camino pero desconozco el estado actual de tal sendero.

En Sobrepeña disponemos de la fuente con pilón citada anteriormente. Merece la pena dedicar unos minutos antes o después de la ruta, a recorrer las calles de este pueblo que aún conservan rincones de interés. Destaca el entorno de la iglesia, que se asoma cual balcón sobre el Ebro, y que puede resultar un punto muy adecuado para el refrigerio acabada la jornada.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)


Presentación de fotos de la ruta.

miércoles, 13 de junio de 2012

Ruta de senderismo: La Lora

Otra vez os presento una salida muy reciente, del pasado fin de semana. El precioso templo románico de San Martín de Elines es el punto de partida de esta sencilla ruta hasta Peña Camesía, el relieve más característico de los cortados de La Lora.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con track o cartografía): media
Belleza: Normal
Tiempo: 2 horas y 45 minutos (11 kilómetros)

 
Situación
 
Para llegar a San Martín de Elines existen varias opciones. Tal vez la más obvia es llegar al Puerto de Pozazal por la A67; desde allí tomar la larga carretera que lleva hasta Polientes y, unos diez kilómetros más adelante, a San Martín de Elines. Llegaremos con el coche hasta el barrio de arriba, junto a la Colegiata románica de San Martín de Elines.
 
Puntos de interés
 
Colegiata románica de San Martín de Elines. Bosquetes de robles. Vistas desde la Lora. Peña Camesía.
 
Descripción de la ruta.
 
La ruta empieza desde la plazoleta que existe por encima de la iglesia. Comenzamos a caminar por la calle perpendicular a dicha plaza, giramos a la derecha y justo cuando abandonamos el pueblo tomamos el camino que hacia la izquierda comienza el ascenso hacia el páramo.
 
Empezamos así un fuerte ascenso por la marcada pista entre un bosque bastante clareado de robles. En kilómetro y medio superamos más de 200 metros de desnivel mientras tenemos vistas cada vez más amplias de Valderredible, especialmente hacia el oeste y norte, pues hacia el este comienzan las estrecheces de los cañones del Ebro.
 
Tras este esfuerzo alcanzamos el páramo a la altura de una especie de refugio. El paisaje ahora es más desolado, aunque en este fin de primavera muestra un inusitado verdor, lleno de pequeñas flores que han de aprovechar su tiempo antes de los calores del estío.
 
Nos encontramos con dos caminos, siguiendo por el de más a la derecha. Durante unos minutos nos alejamos de los cortados acompañados por el cantar de los grillos. Llegamos a una especie de vaguada que recuerda lejanamente a la calle de un campo de golf. Hemos de remontar la misma buscando de nuevo los cortados. Desde aquí caminamos por el borde de la lora por un sendero poco marcado.

Tras superar algunas carrascas vemos ya frente a nosotros la planicie inclinada de Peña Camesía, siguiendo el sendero llegamos hasta la misma buscando su punto culminante, si bien no hay que obsesionarse mucho con el mismo pues no está claro cual es el punto más alto ni existe vértice geodésico.

Como podremos comprobar hacia el norte se abren unos cortados superiores a los 100 metros. Hacia el oeste vemos un pico protegido por un hayedo y culminado por varias torres de comunicación. Es Peña Muñata, algo más alta que Peña Camesía pero menos destacada. Antes del mismo vemos un collado por el que baja un marcado camino. Nos dirigimos hacia dicho camino, superamos una portilla y empezamos un vertiginoso descenso. Pasamos junto a un rodal de hayas mientras vemos el característico cortado de Peña Camesía.

Seguimos por el camino hacia el pueblo de Villota de Elines. A lo lejos vemos el pueblo de Ruerrero con los restos de su castillo. Un poco antes de llegar al pueblo encontramos un camino mucho menos marcado hacia la derecha. Sin apenas cambiar de altitud entramos en una zona de prados. Superamos una portilla y nos situamos de manera que caminemos paralelos a una alambrada metálica. Esta es una de las claves para los dos kilómetros largos que nos quedan hasta San Martín de Elines. La otra es caminar de manera que el descenso sea paulatino, casi imperceptible en muchos tramos.

Ya muy cerca de San Martín nos separamos un poco del vallado, por su parte superior, justo cuando los esbeltos robles son más abundantes. Poco después llegamos al mismo camino por el que ascendimos al páramo. Desde aquí llegamos en unos instantes a San Martín de Elines.

Comentarios.

La ruta descrita se corresponde con el sendero de pequeño recorrido SL S34. Antes o después de la ruta podemos aprovechar para visitar la colegiata románica.

Presentación con imágenes.


martes, 5 de junio de 2012

Ruta de senderismo: Arcera - Ermita de los Remedios

Ruta bastante sencilla y cómoda realizada hace unos días. Nos podremos hacer a una idea de la diversidad botánica del municipio de Valdeprado del Río.


Dificultad: Baja
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: normal
Tiempo: 2 horas y cuarto (10 kilómetros)

Situación

Desde Santander deberemos seguir la A67 hasta el puerto de Pozazal. Aquí tomaremos la carretera que nos lleva a la capital de Valderredible, Polientes. Recorridos 7 kilómetros encontramos el cruce que hacia la izquierda sube hasta Arcera. Aparcamos el coche en su barrio de arriba (el primero que encontramos) cerca de una fuente con pilón.

Puntos de interés

Vistas sobre Valdeprado. Arquitectura rural. Robledal. Hayedo. Ermita de los Remedios.


Descripción de la ruta.


Los pocos edificios que vemos en este barrio muestran la armonía y belleza de la casa montañesa. Desde el lavadero contamos unos veinte metros extra de carretera y buscamos una calle que nace hacia la izquierda. Tras unos metros dejamos el pueblo atrás para vernos en el robledal de esbeltos ejemplares que será el predominante en el recorrido.


Seguimos un camino bastante marcado y ganando altura con facilidad. Empezamos a ver la señalización en color blanco y verde del sendero local. Al cabo de unos quinientos metros ignoramos un camino que sale hacia la izquierda pero no mucho después encontramos otro hacia la derecha que sí que hay que tomar (están correctamente señalizados).

A partir de aquí el bosque se aclarea bastante permitiéndonos contemplar unas vistas de Valdeprado del Río y más lejos los montes de Alto Campoo. También se nota una pendiente algo mayor, pero aún llevadera. Tras un giro a derecha llegamos a un cruce de cuatro caminos. Tomamos el de la izquierda, que parece un cortafuegos para el pinar que aquí comienza, pero que en realidad responde al trazado de un gasoducto, como vemos por las placas de color amarillo.


Seguimos rectos por este trazado. La vegetación empieza a invadir la franja desarbolada, pero encontramos senderos sin demasiada dificultad. Aún hemos de ascender un poco más hasta la cota 1132 m, en el pago de La Cotorra (hemos partido de unos 950 metros). Seguimos descendiendo por la trocha y poco después encontramos un fuerte descenso, coincidiendo con la aparición de las hayas. Tras el fuerte descenso encontramos hacia la derecha un cartel señalizando la ermita de los Remedios y que al internarse en el hayedo nos permite disfrutar del mismo. Hemos de prestar un poco de atención para no perder el sendero, que desciende suavemente en dirección noroeste.

Tras menos de un kilómetro por el mismo observamos un vallado hacia la derecha y salimos del bosque justo en el punto en el que se encuentra el pequeño edificio religioso, de trazas góticas. A partir de aquí el camino se hace mucho más consistente, discurriendo entre bellos prados. Cerca observamos el caserío de Barruelo de los Carabeos. Llegamos a la pista que conecta el citado pueblo con Aldea de Ebro, junto a las vías del tren de la Robla. Sin cruzar las mismas, seguimos la carretera hacia la derecha de modo que al poco volvemos a descender y a internarnos en el bosque.


A la altura del kilómetro 1 de la carretera, tras un par de revueltas, nace un camino muy marcado hacia la derecha que hemos de seguir. De hecho ya no lo abandonaremos hasta el final de la ruta. Sin prácticamente cambiar de altitud avanzamos con rapidez, a nuestra izquierda se abre el valle del Ebro, pero no podremos observar nunca su curso. Sí en cambio los montes que lo rodean y algunos de los pueblos cercanos, como Aldea de Ebro, Mediadoro y Loma Somera.

Los pinos sustituyen a los robles durante un buen tramo, pero después regresan los primeros. En un momento dado vemos una señalización indicando el acceso al “Roble Tres Piés”, que queda para otra ocasión. Poco después el camino cambia de vertiente y se orienta de nuevo hacia Valdeprado. Finalmente vemos algunas casas y mediante un giro accedemos a las mismas, el barrio de Abajo de Arcera. Pasamos junto a la iglesia y tras un tramo de asfalto llegamos al lugar donde dejamos el vehículo.

Comentarios.


La ruta aquí descrita se corresponde con el sendero local SL S35. La señalización, en el momento de realizar esta ruta, es correcta aunque mejorable. La dificultades de orientación se concentran en la primera parte, pues una vez en la ermita es muy sencilla.

Ya que hemos accedido a Arcera conviene caminar unos metros desde las primeras casas para ver la ermita de San Pantaleón, con bella espadaña y entorno. Más información sobre Arcera.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información).



Presentación con fotos de la ruta.


martes, 15 de mayo de 2012

Ruta de senderismo: Los molinos del Río Polla

Ruta sin mayores pretensiones que acompaña un de los principales ríos vallucos, de nombre cacofónico. Famoso en el pasado por la abundancia de molinos, en torno a 20 en apenas 8 kilómetros, registramos hoy parte de los ecos de aquella época.


Dificultad: Baja
Orientación (sin GPS con track o cartografía) : Media
Belleza: normal
Tiempo: 2 horas (7,5 kilómetros) (ida)


Situación

Desde Santander deberemos seguir la A67 hasta el puerto de Pozazal. Aquí tomaremos la carretera que nos lleva a la capital de Valderredible, Polientes; pero recorridos apenas cuatro kilómetros encontramos en el lado derecho una desviación que indica una planta de residuos. Dejamos aquí el vehículo con cuidado de que no estorbe.


Puntos de interés.

Valle del río Polla. Edificios de antiguos y actuales molinos. Casco urbano de Reocín de los Molinos.


Descripción de la ruta.

Desde el lugar indicado remontamos unos 200 metros por la carretera hasta una entrada asfaltada apenas unos metros, convirtiéndose instantáneamente en un camino herboso heredero de un antiguo Camino Real. Tas superar un primer cable controlador de ganado encontramos el panel explicativo de la ruta. Seguimos avanzando y en unos minutos vadeamos el río gracias a una gran piedra. A partir de aquí se situará siempre a nuestra izquierda.


Nos alejamos un poco del cauce siguiendo el sendero y las limitadas señalizaciones. Salimos del primer vallado y cruzamos un camino ancho. Unos minutos después llegamos a un edificio aislado que es el primer molino del recorrido. A partir de aquí encontramos un vallado que protege unas praderas bastante húmedas. Lo que haremos es bordear esta alambrada de modo que nos alejamos del río. Por momentos hemos de superar una zona embarrada y en otros el sendero parece difuminarse, ante la duda siempre nos podremos ir algo más hacia la derecha, pero siempre sin ascender por la ladera y sin perder el río como referencia.

De esta manera el sendero se vuelve a aproximar al río, hacia el kilómetro 3, embocándose por una especie de canal. Si está encharcado es posible continuar en paralelo por la derecha. En todo caso terminaremos junto a unas edificaciones, que constituyen el molino La Fábrica. Este molino aún conserva su aparataje listo para ser usado. Un panel explicativo nos informa sobre este molino en particular y la actividad molinera de la zona.


Una pista permite enlazar con la carretera, pero nosotros seguimos sin cruzar el río. El camino, ahora de nuevo “encajado” nos lleva en muy poco tiempo a unas nuevas edificaciones (una de ellas otro molino) y a un puente que sobrepasamos. Inmediatamente llegamos a la carretera que hacia el oeste lleva a Valdeprado del Río. Seguimos esta dirección cruzando de nuevo a la derecha del río y un segundo puente sobre el arroyo Sotronco. Aún hemos de seguir unos 30 metros más para encontrar el paso en el vallado que nos permite volver a ponernos en dirección sur.


Siempre con el río como referencia, pero no junto a su cauce, vamos seleccionando entre los diferentes senderos existentes. 500 metros más adelante llegamos a unas edificaciones y al cementerio de Reocín de los Molinos. Una pista de asfalto nos permite relazarnos antes de llegar al pueblo.

Continuamos por la calle más cercana al río, en la que podremos apreciar buenas muestras de arquitectura popular. Una vez junto a la iglesia, la bordeamos por la derecha, pasando junto a una casa rural habilitada en una gran casona. De frente se observa la continuación del sendero que deja atrás Reocín cruzando un arroyo.

Instantes después tomamos un camino a la izquierda y poco después, en una bifurcación, otro camino de nuevo a la izquierda. Entramos en el tramo de recorrido probablemente más bonito, una especie de túnel entre esbeltos robles. Cuando llevamos aproximadamente kilómetro y medio desde Reocín oímos a nuestra derecha la caída de agua desde un cauce molinar. Es el anticipo de una nueva fábrica-molino junto a la que llegamos poco después.


Desde aquí sólo nos quedan unos pasos hasta la iglesia de Bárcena de Ebro y la carretera a Polientes, lo que representa el final del recorrido. Podemos pasar al otro lado de la carretera y observar como el Río Polla entrega sus aguas al Ebro.


Comentarios.


La ruta aquí descrita se corresponde con el sendero local SL-S32. Está pensada para hacerse en un único sentido con lo que si no disponemos de dos coches deberemos volver por el mismo camino o alternativamente por la carretera. La distancia es similar pero en este segundo caso tardaremos bastante menos tiempo. La señalización es a mi gusto bastante escasa y hay muchos puntos de indefinición especialmente si no se dispone de GPS. En todo caso con el río como referencia no creo que nos perdamos, pero la ruta puede convertirse en bastante pesada.

Por otro lado, en época lluviosa el sendero puede mostrarse bastante embarrado lo que hace que el disfrute se vea reducido. En este sentido en general puedo decir que a mí la ruta me decepcionó un poco, sobre todo porque apenas se va junto a lo que es el propio río y en muchos casos el bosque de ribera no está desarrollado.

Track de la ruta (pulsa en el círculo verde para más información)



Presentación con fotos de la ruta:
 

lunes, 27 de septiembre de 2010

Alto Campoo

Aprovechamos un precioso día de verano para subir a Alto Campoo. Desde los apartamentos de la estación vemos el circo montañoso.


Una carretera nos permite ascender si demasiadas dificultades hasta el mirador de la "Fuente del Chivo" en donde las vistas quitan el aliento. Aquí en dirección al mar.


Aquí en dirección a Picos de Europa.



Aquí el valle de Polaciones a los pies.
Un fácil sendero nos permite subir en alrededor de media hora hasta el Pico Tres Mares (2175 metros, fuente del Chivo está a 2000 metros).

La singularidad de esta montaña no está tanto en su altitud (hay otras más altas en la zona) como en su ubicación, que además le da nombre. Al oeste la sierra de Peña Labra divide la vertiente norte, cuyas aguas forman el Nansa que desemboca en el Cantábrico, de la vertiente sur, cuyas aguas forman en el Pisuerga que acabará en el Atlántico.
En esta foto el Valle de Polaciones, hacia el noroeste, que acoge el curso alto del Nansa. Las nubes del fondo ya están sobre el mar.


En esta foto el área de Montaña Palentina, hacia el suroeste.


En esta foto la continuación de la Sierra de Peña Labra, hacia el sureste, con el Cuchillón en primer término. A la izquierda comienza ya el valle de Campoo.


Valle del alto Híjar, hacia el este. Las aguas acabarán en el Ebro y en el Mediterráneo. Vemos la fuerte afección que provoca en el paisaje la creación de estaciones de esquí. A la derecha cierra el circo la sierra del Cordel.


miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ruta de senderismo: Bosques de Gulatrapa y Puente Dé

En esta ruta atravesaremos la mejor de las escasas manchas forestales que perviven en área de Alto Campoo caminando por los valles medios de este imponente circo montañoso. Las cumbres en principio las dejaremos para otros caminantes más aventureros.

Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Media (ver comentarios)
Belleza: Muy alta
Tiempo: 4 (16 km).


Situación.

Desde Santander lo mejor es tomar la A-67 hasta la salida norte de Reinosa, y desde aquí tomar la carretera que nos dirige a alto Campoo. Tras pasar por Espinilla, y justo en el punto en que comienza la subida, pararemos el coche en el Barrio de la Lomba de Entrambasaguas (1050 metros), junto a una casa de comidas (Bar Pico Casares), a la izquierda de la Carretera.

Puntos de Interés

Vistas sobre el alto Híjar y Campoo. Pueblos de Entrambasaguas y Mazandrero. Bosques de Hayas y abedules. Vistas sobre los valles. Puente dé. Curso del Híjar.

Descripción de la Ruta

Nos dirigimos hacia el templo de la localidad en dirección oeste y tras alcanzarlo lo dejamos primero a la izquierda y luego a nuestra espalda. Llegamos enseguida a una fuente de planta triangular y buscamos hacia la izquierda la pista de asfalto que se dirige a unos apartamentos-bungalow y que deja el pueblo incorporándose a otra pista que viene desde la izquierda.




Descendemos en breves instantes al curso del Híjar dejando a nuestra derecha el bonito valle que conduce a Puente Dé. Nosotros seguimos la carreterita que cruza el río y afronta un breve pero intenso ascenso que nos permite empezar a disfrutar de las panorámicas del entorno.






Rápidamente la pendiente se suaviza y llegamos sin especiales dificultades a Mazandrero al cabo de 1,5 kilómetros. Nos incorporamos en realidad a la carretera que a la vez que da acceso sirve de calle principal al lugar, que destaca por varias casas montañesas con portalada de acceso.

Esta carretera-calle finaliza junto a una peculiar fuente piramidal, punto en el cual hemos de decidirnos por la pista que nace a la derecha y que tras una pronuciada curva pasa entre dos naves ganaderas y comienza a ascender el monte.


Tras cruzar una portilla empezaremos un tramo de ruta bastante homogéneo. Una pendiente considerable y constante, afortunadamente no demasiado dura, nos permite ganar altura siguiendo siempre la pista principal. El paisaje está formado por prados y bosque poco formado. Escobas, majuelos y acebos forman el estrato arbustivo.


No obstante, al llegar a los cuatro kilómetros de recorrido el paisaje empieza a cambiar. Al principio los árboles dominarán sólo la ladera inferior, pero en bastantes tramos nos veremos integrados en un bosque en el que además de las hayas se agradece contemplar buen número de abedules.



A los cinco kilómetros y 1400 metros de altitud, llegamos a un cruce importante, en el que el camino más marcado traza una importante curva a la izquierda y continúa ascendiendo. Nosotros seguiremos la opción que continúa de frente, bordeando el vallejo formado por el arroyo de La Solana.



Desde aquí el camino experimentará suaves ascensos y descensos, sin que globalmente cambie apreciablemente de altitud. Poco a poco nos iremos adentrando en un nuevo valle, el de Gulatrapa, que es considerablemente más ancho y más boscoso, al menos hasta la cota 1600.




A los ocho kilómetros alcanzamos el primero de los arroyos que forma el valle. Se cruza un puente y se gira a la derecha. Pronto llegamos a una nave ganadera y casi de seguido llegamos a la otra vertiente. En este punto se asciende un tanto hasta la cota más alta del recorrido, 1500 metros, coincidiendo aproximadamente con los 10 kilómetros de trazado. Desde esta ladera más despejada podremos disfrutar de excelentes vistas del Valle y su entorno.






Al poco llegamos a la cabaña del Portillo, un pequeño refugio que nos ofrece excelentes vistas de toda la zona y por primera vez del recorrido del alto Hijar, al que accederemos pronto. Desde aquí se gira a la izquierda y llegamos a un pequeño abrevadero.


Muy pronto hemos de localizar un camino bastante menos marcado que desciende por la derecha. Nada más tomar este nuevo camino nos desviaremos para bajar campo a través por la ladera inicialmente herbosa pero que pronto se interna en el hayedo. Trataremos de bajar sin cambiar en exceso de dirección buscando directamente el fondo del valle (en todo caso mejor río arriba).




Este tramo habrá durado menos de un kilómetro y no se hace excesivamente duro al ser descendente y discurrir entre los casi siempre abiertos hayedos. Al final del mismo desembocaremos directamente junto al curso del río Hijar y, si no nos hemos desviado mucho, en las cercanías de la presa de abastecimiento de una pequeña central hidroeléctrica que se encuentra río abajo. Llevaremos unos 12 kilómetros de recorrido.




La presa en cuestión nos permitirá cruzar al otro lado, en donde se encuentra el camino más marcado que da servicio a esta presa y la ancha tubería que descubriremos a nuestro lado durante buena parte del resto del recorrido.
Muy pronto llegamos al lugar de Puente Dé, para lo cual habremos de descender unos metros, en donde el río pasa por debajo de una gran roca que ha sido acondicionada con rústicos muretes de piedra para servir de puente.





Nos reincorporamos al camino principal alejándonos paulatinamente del fondo del valle, pero disfrutando de amplias perspectivas de los valles recorrido con anterioridad.
A los 14 kilómetros, y con Mazandrero en el frente, el camino traza una amplia curva a la izquierda y se introduce en una zona boscosa en las cercanías de un pequeño abrevadero. En este punto hemos de emplearnos para encontrar una senda que nos permita continuar por la dirección que traíamos (es decir, girando a la derecha) sin descender ni ascender.

Con un poco de suerte lograremos nuestro objetivo y localizaremos los restos de esta senda, a todas luces un antiguo camino, bastante marcada aunque con el avance un tanto dificultado por las altas escobas. No mucho después llegamos a la parte alta de Entrambasaguas, al que accederemos cruzando una portilla que se encuentra a escasos metros de la fuente triangular que representó el inicio del recorrido.


Comentarios

Como se habrá podido ver de la descripción, hay dos puntos un tanto conflictivos, el descenso hacia el Híjar desde la cabaña del Portillo y el tramo final hacia Entrambasaguas. Aunque creo que nos especialmente complejos, a toro pasado (chequeando cartografía) os doy dos posibles alternativas.

Respecto al primero, es bastante probable que exista una opción más marcada que descienda desde la misma Cabaña del Portillo y dé a parar directamente a Puente Dé. Esto parece indicar una ruta del wikiloc y el camino que parece vislumbrarse desde la parte baja.

Respecto al segundo, tenemos la opción de descender al camino alternativo que discurre junto al curso del río y que en principio parece más interesante. Para ello hemos de buscar la senda indicada con el cartel “Central de Zamuñón” y que se encuentra muy cerca de Puente Dé, siguiendo las indicaciones del PR-S-83.

Si nos encontramos con fuerzas, antes de tomar el camino que luego desciende campo a través tenemos la opción de continuar por el camino principal hasta llegar a la zona de los Lagos, a casi 1700 metros de altitud en donde se encuentran varios restos megalíticos (entre ellos un menhir). No obstante hemos de tener en cuenta que serán casi 300 adicionales de desnivel y unos 4 kilómetros entre ida y vuelta.
Aquí os pongo el track de la ruta alternativa que parece más adecuada. No es mío pero la única diferencia es que lo hace a la inversa.



lunes, 13 de septiembre de 2010

Torre de Proaño y Virgen del Labra

Dos puntos más a reseñar.

Primero la torre medieval de Proaño, que es citada en la novela de José María de Pereda "Peñas Arriba".

Y luego, en las cercanías de Celada de Los Calderones, la ermita de la Virgen del Labra o de las Nieves, patrona de Campoo de Suso y cuya festividad se celebra en 5 de Agosto

viernes, 10 de septiembre de 2010

La iglesia de Villacantid

En Villacantid podemos apreciar un templo de origen románico que tiene la peculiaridad de que la portada, en lugar de abrirse a al oeste o al sur, se encuentra al este, anexa al ábside, dando con ello una sensación de "contorsionista", como nos dice Alkaest en su página "Laberinto Románico". (consultar para saber algo más).




miércoles, 8 de septiembre de 2010

Castillo de Argüeso

Seguimos remontando el valle del Alto Hijar que acoge el ayuntamiento de Campoo de Suso para parar en esta ocasión en el probablemente sea el castillo medieval más bonito de Cantabria, el de Argueso.
No debemos olvidar, no obstante, que salvo los muros exteriores el edificio fue reconstruido totalmente hace pocos años

El castillo es propiedad del Ayuntamiento, y es posible su visita por 2 euros (entrada general), siendo usado con frecuencia como marco de diversas exposiciones.
Os pongo unas cuantas fotos.