viernes, 23 de octubre de 2009

La Gándara

Una vez superado el collado del Asón, la carretera continúa en dirección al Puerto de la Sía pero podernos desviarnos a la izquierda hacia el muy montañés Valle de Soba.

Probablemente la población de mayor interés es la primera que los encontramos: La Gándara, que recibe el nombre del río que recorre todo este valle.
Lo primero que nos encontramos al acercarnos al pueblo son dos excelentes, aunque pequeñas, muestras de dehesas de robles, con ejemplares de gran tamaño.

En medio de la segunda de ellas se situa el Centro de Interpretación de los Collados del Asón. Además del material expositivo, Aquí os podrán informar ampliamente de las posibilidades para recorrer este parque que, Groso modo, comprende el espacio comprendido entre la cuenca alta del Asón y la Cuenca alta del Miera, entre los puertos de La Sía y Lunada. (increíblemente siguen sin tener una página web decente).
Al final del bosquecillo nos podremos acercar a una plataforma desde la que se tiene una excelente vista de la cascada del Asón. Yo fui en pleno verano y la verdad es que no es lo mismo.
Hacia el otro lado, vista parcial del valle de Soba.
Y hacia el norte, las elevaciones conocidas como Mazo Grande y Mazo Chico, hacia las que nos dirigiremos en nuestra próxima ruta de senderismo.

jueves, 22 de octubre de 2009

Collados del Asón

Desde Arredondo, río arriba, el Asón se interna en una profunda garganta (de alrededor de mil metros) que sugiere un origen glaciar, si bien los expertos certifican un origen fluvial. Es el inicio y parte más conocida del parque Natural Collados del Asón.

Podemos tener una vista sencilla, muy interesante y poco conocida, desde la carretera que desde Arredondo asciende a Socueva.
Adicionalmente, en este pueblo de nombre representativo, se encuentra una ermita rupestre de origen prerrománico en la pared que se eleva espaldas del pueblo. Si queremos acercarnos recomiendo preguntar en el pueblo (yo lo intenté por mi cuenta y no la localicé o, mejor dicho, me indicaron el camino cuando ya estaba de regreso al pueblo. (mas info, aquí).
Pero, en todo caso, lo suyo es seguir remontando la carretera principal, pasar por el pueblo de Asón, y llegar al aparcamiento de los collados del Asón. Desde este punto se tienen muy buenas vistas del valle y sobre todo de la cascada que constituye el nacimiento más conocido del río. Lo cierto es que, entre que no era la hora del día más adecuada, y que lo visité en pleno verano, las fotos no son muy allá, pero podéis informaros algo más aquí, por ejemplo, donde se describe una sencilla ruta de senderismo que remonta este tramo del río (recomiendo en todo caso empezar en el pueblo de Asón).

miércoles, 21 de octubre de 2009

Arredondo: La Capital del Mundo

Continuando rio arriba por rio Asón llegamos al enclave y municipio de Arrendondo. Esta localidad, en una encrucijada de profundos Valles, se ha autodenominado tradicionalmente "La Capital del Mundo".
Tal nombre, aparte de su claro perfil narcisista, tiene su origen en el hecho de que durante un tiempo muchas personas naturales del lugar emigraron hacia los cuatro puntos cardinales.
Sin duda el monumento más característico de Arredondo es su original, y de estilo inclasificable, iglesia de San Pelayo, construida a expensas del Indiano Antonino Gutierrez Solana a finales del siglo XIX. Al parecer, el benefactor quiso imitar dos de los edificios que más le habían impactado: el congreso de los diputados y el faro de cabo mayor, que pasaron a ser en este modelo respectivamente templo y campanario.
Hay quien dice que cuando se diseñó el campanario el mecenas tenía la ilusión de que se viese el mar desde lo alto, idea idea que porvoca aún más la sonrisa absurda cuando se contempla la geografía del lugar.
Como dato adicional, indicaremos que en Arredondo existe un interesante y visitable Centro Ictiológico, si bien la visita únicamente se puede realizar en la modalidad concertada y en horarios restringidos.

martes, 20 de octubre de 2009

Ogarrio y Riba

Aunque no tan imponentes ni tan bien conservadas como en el caso de Valle, estos dos núcleos de Ruesga tambien conservan algunas antiguas casas señoriales, como esta de Ogarrio.

O esta de Riba

El paisaje de Ruesga aparece cerrado al sur por la Sierra del Hornijo, que le separa del valle de Soba (recorreremos parte de dicha sierra en una ruta de senderismo).
Por último citar en Ogarrio esta portada gótico flamígera de cierto interés.

lunes, 19 de octubre de 2009

Valle

Desde Ramales seguimos el curso del Asón, que gira hacia el interior de Cantabria integrándose en el municipio de Ruesga.

Dentro de este municipio, el primer (y probablemente el mejor) núcleo de interés con el que nos encontramos es la localidad de Valle, en el que destaca la Torre de la familia del mismo nombre, hoy convertida una vez más en establecimiento hostelero de lujo. Destaca la decoración pintada de la fachada principal y un original mirador de madera.
En la localidad hay algunos edificios imponentes adicionales, especialmente uno enorme que espera recibir tan buen trato como los anteriores (dos últimas fotos).

jueves, 15 de octubre de 2009

Acceso a Covalanas y la pared del Eco

Se propone hoy un breve paseo, ya adelantado en el anterior post, de alrededor de 4 kilómetros entre ida y vuelta, para acceder a la zona de cavidades de interés arqueológico existentes en la localidad de Ramales de la Victoria. Podremos igualmente tener una primera impresión de la accedentada geografía de esta zona de Cantabria, plagada de grandes peñas muy kartificadas y valles relativamente profundos. El sendero remonta un tramo del arroyo Calera, al otro lado de la N-629 de ascenso al puerto de Los Tornos.

Pasado el cuartel de la Guardia Civil y antes de la gasolinera, enfrente de la Cruz Roja, tomamos la calle que nace a la izquierda, punto en el que buscaremos aparcamiento. Al principio esta calle es ancha, pero que se va estrechando paulatinamente, a medida que vamos escogiendo siempre en los cruces la opción más central, con tendencia a la derecha. La calle finaliza muy pronto y rápidamente abandona el pueblo, pasando a ser un camino asciende con un vallado de urbanización de chales a un lado y la ladera rocosa y con pequeñas encinas al otro.














El paisaje aparece presidido por la mole de la Peña Mortera, casi de frente. Al poco la panorámica se abre, dando paso a un vallejo en donde se vislumbran las primeras oquedades, a la izquierda, y el río Calera a la derecha. Unas escaleras permiten el acceso a la entrada de la Cueva La Haza (no visitable) y unos cientos de metros después podemos ver, bastante por encima de nuestra posición, la entrada a la cueva del Mirón, que tampoco es visitable.








Al cabo de unos 15-20 minutos de avance llegamos a una plataforma superior, en la que existe un mirador, y a continuación el aparcamiento para los que suben a Covalanas en coche. Desde aquí un empinado sendero, que dibuja una serie de zig-zags, nos permite llegar al balcón en el que se abre Covalanas. Durante el ascenso, en sendas curvas, podremos tener una nueva perspectiva de la cueva del Mirón y de la llamada pared del Eco, en la que se abre una oquedad conocida como Cuevamur, formando una de las estampas más fotografiadas de la zona.


En el descenso, justo antes de llegar al aparcamiento, podemos tomar un sendero hacia la izquierda que nos permite tener una visión de la pared del eco desde la parte inferior. Este sendero constituye el inicio del ascenso a la Peña del Moro, de 780 metros de altitud; recorrido propuesto con el número 59 en la publicación que me sirve como referencia, pero lo cierto es que algunos kilómetros más adelante el avance se hace muy complicado debido a las recientes plantaciones, valladas, de eucaliptos.

miércoles, 14 de octubre de 2009

Ramales de la Victoria

Ramales recibe el apelativo "de la Victoria" desde que aquí fueran derrotados los carlistas en 1839.

En lo que a arquitectura civil se refiere, lo más destacado en Ramales es el palacio de Revillagigedo, construcción del siglo XVI, aunque profundamente reformado en el siglo XVIII.
También hay otros palacios, aunque el núcleo como tal no tiene especial relevancia.
Entre las tradiciones de la localidad destaca la "Verbena del Mantón", de características insólitas por estos lares. Cuenta la tradición que, durante la batalla de Ramales, en la huida del General Maroto, éste dejó abandonado un baúl con mantones de Manila. Cuando el General Espartero entró triunfante en la villa, encontró el baúl y regaló los mantones a las mujeres que le vitoreaban.
Desde entonces se celebra, el sábado siguiente a San Pedro, esta popular verbena en la cual, las parejas participantes, ataviadas debidamente con el mantón de Manila ellas, y con traje ellos, bailan el chotis al son del organillo. Un jurado decide quien es la pareja ganadora basándose en el estilo al bailar, la armonía de la pareja y la calidad del mantón exhibido, algunos son verdaderas obras de arte. La verbena se celebra en el bello marco de los Jardines de José Antonio, que queda engalanado para la ocasión.


En todo caso, lo más representativo del paisaje de Ramales es su patrimonio espeleológico, con varias cuevas entre las que se pueden destacar, ya con la etiqueta de patrimonio de la humanidad, la de Cullalvera, con su gran cavidad de entrada, y situada prácticamente en el mismo núcleo urbano...


y la de Covalanas, situada en la pared rocosa que se extiende hacia el sur del pueblo, y a la que se puede acceder por una interesante senda que describiremos un poco más en un próximo post.