miércoles, 22 de septiembre de 2010

Ruta de senderismo: Bosques de Gulatrapa y Puente Dé

En esta ruta atravesaremos la mejor de las escasas manchas forestales que perviven en área de Alto Campoo caminando por los valles medios de este imponente circo montañoso. Las cumbres en principio las dejaremos para otros caminantes más aventureros.

Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Media (ver comentarios)
Belleza: Muy alta
Tiempo: 4 (16 km).


Situación.

Desde Santander lo mejor es tomar la A-67 hasta la salida norte de Reinosa, y desde aquí tomar la carretera que nos dirige a alto Campoo. Tras pasar por Espinilla, y justo en el punto en que comienza la subida, pararemos el coche en el Barrio de la Lomba de Entrambasaguas (1050 metros), junto a una casa de comidas (Bar Pico Casares), a la izquierda de la Carretera.

Puntos de Interés

Vistas sobre el alto Híjar y Campoo. Pueblos de Entrambasaguas y Mazandrero. Bosques de Hayas y abedules. Vistas sobre los valles. Puente dé. Curso del Híjar.

Descripción de la Ruta

Nos dirigimos hacia el templo de la localidad en dirección oeste y tras alcanzarlo lo dejamos primero a la izquierda y luego a nuestra espalda. Llegamos enseguida a una fuente de planta triangular y buscamos hacia la izquierda la pista de asfalto que se dirige a unos apartamentos-bungalow y que deja el pueblo incorporándose a otra pista que viene desde la izquierda.




Descendemos en breves instantes al curso del Híjar dejando a nuestra derecha el bonito valle que conduce a Puente Dé. Nosotros seguimos la carreterita que cruza el río y afronta un breve pero intenso ascenso que nos permite empezar a disfrutar de las panorámicas del entorno.






Rápidamente la pendiente se suaviza y llegamos sin especiales dificultades a Mazandrero al cabo de 1,5 kilómetros. Nos incorporamos en realidad a la carretera que a la vez que da acceso sirve de calle principal al lugar, que destaca por varias casas montañesas con portalada de acceso.

Esta carretera-calle finaliza junto a una peculiar fuente piramidal, punto en el cual hemos de decidirnos por la pista que nace a la derecha y que tras una pronuciada curva pasa entre dos naves ganaderas y comienza a ascender el monte.


Tras cruzar una portilla empezaremos un tramo de ruta bastante homogéneo. Una pendiente considerable y constante, afortunadamente no demasiado dura, nos permite ganar altura siguiendo siempre la pista principal. El paisaje está formado por prados y bosque poco formado. Escobas, majuelos y acebos forman el estrato arbustivo.


No obstante, al llegar a los cuatro kilómetros de recorrido el paisaje empieza a cambiar. Al principio los árboles dominarán sólo la ladera inferior, pero en bastantes tramos nos veremos integrados en un bosque en el que además de las hayas se agradece contemplar buen número de abedules.



A los cinco kilómetros y 1400 metros de altitud, llegamos a un cruce importante, en el que el camino más marcado traza una importante curva a la izquierda y continúa ascendiendo. Nosotros seguiremos la opción que continúa de frente, bordeando el vallejo formado por el arroyo de La Solana.



Desde aquí el camino experimentará suaves ascensos y descensos, sin que globalmente cambie apreciablemente de altitud. Poco a poco nos iremos adentrando en un nuevo valle, el de Gulatrapa, que es considerablemente más ancho y más boscoso, al menos hasta la cota 1600.




A los ocho kilómetros alcanzamos el primero de los arroyos que forma el valle. Se cruza un puente y se gira a la derecha. Pronto llegamos a una nave ganadera y casi de seguido llegamos a la otra vertiente. En este punto se asciende un tanto hasta la cota más alta del recorrido, 1500 metros, coincidiendo aproximadamente con los 10 kilómetros de trazado. Desde esta ladera más despejada podremos disfrutar de excelentes vistas del Valle y su entorno.






Al poco llegamos a la cabaña del Portillo, un pequeño refugio que nos ofrece excelentes vistas de toda la zona y por primera vez del recorrido del alto Hijar, al que accederemos pronto. Desde aquí se gira a la izquierda y llegamos a un pequeño abrevadero.


Muy pronto hemos de localizar un camino bastante menos marcado que desciende por la derecha. Nada más tomar este nuevo camino nos desviaremos para bajar campo a través por la ladera inicialmente herbosa pero que pronto se interna en el hayedo. Trataremos de bajar sin cambiar en exceso de dirección buscando directamente el fondo del valle (en todo caso mejor río arriba).




Este tramo habrá durado menos de un kilómetro y no se hace excesivamente duro al ser descendente y discurrir entre los casi siempre abiertos hayedos. Al final del mismo desembocaremos directamente junto al curso del río Hijar y, si no nos hemos desviado mucho, en las cercanías de la presa de abastecimiento de una pequeña central hidroeléctrica que se encuentra río abajo. Llevaremos unos 12 kilómetros de recorrido.




La presa en cuestión nos permitirá cruzar al otro lado, en donde se encuentra el camino más marcado que da servicio a esta presa y la ancha tubería que descubriremos a nuestro lado durante buena parte del resto del recorrido.
Muy pronto llegamos al lugar de Puente Dé, para lo cual habremos de descender unos metros, en donde el río pasa por debajo de una gran roca que ha sido acondicionada con rústicos muretes de piedra para servir de puente.





Nos reincorporamos al camino principal alejándonos paulatinamente del fondo del valle, pero disfrutando de amplias perspectivas de los valles recorrido con anterioridad.
A los 14 kilómetros, y con Mazandrero en el frente, el camino traza una amplia curva a la izquierda y se introduce en una zona boscosa en las cercanías de un pequeño abrevadero. En este punto hemos de emplearnos para encontrar una senda que nos permita continuar por la dirección que traíamos (es decir, girando a la derecha) sin descender ni ascender.

Con un poco de suerte lograremos nuestro objetivo y localizaremos los restos de esta senda, a todas luces un antiguo camino, bastante marcada aunque con el avance un tanto dificultado por las altas escobas. No mucho después llegamos a la parte alta de Entrambasaguas, al que accederemos cruzando una portilla que se encuentra a escasos metros de la fuente triangular que representó el inicio del recorrido.


Comentarios

Como se habrá podido ver de la descripción, hay dos puntos un tanto conflictivos, el descenso hacia el Híjar desde la cabaña del Portillo y el tramo final hacia Entrambasaguas. Aunque creo que nos especialmente complejos, a toro pasado (chequeando cartografía) os doy dos posibles alternativas.

Respecto al primero, es bastante probable que exista una opción más marcada que descienda desde la misma Cabaña del Portillo y dé a parar directamente a Puente Dé. Esto parece indicar una ruta del wikiloc y el camino que parece vislumbrarse desde la parte baja.

Respecto al segundo, tenemos la opción de descender al camino alternativo que discurre junto al curso del río y que en principio parece más interesante. Para ello hemos de buscar la senda indicada con el cartel “Central de Zamuñón” y que se encuentra muy cerca de Puente Dé, siguiendo las indicaciones del PR-S-83.

Si nos encontramos con fuerzas, antes de tomar el camino que luego desciende campo a través tenemos la opción de continuar por el camino principal hasta llegar a la zona de los Lagos, a casi 1700 metros de altitud en donde se encuentran varios restos megalíticos (entre ellos un menhir). No obstante hemos de tener en cuenta que serán casi 300 adicionales de desnivel y unos 4 kilómetros entre ida y vuelta.
Aquí os pongo el track de la ruta alternativa que parece más adecuada. No es mío pero la única diferencia es que lo hace a la inversa.



lunes, 20 de septiembre de 2010

"Somos como esos viejos árboles" (Labordeta)

Hace tiempo que había encontrado este verso relacionado (reconozco que muy de soslayo) con mis queridos árboles singulares pero... qué mejor momento para traerlo.




Somos
como esos viejos árboles
batidos por el viento
que azota desde el mar.

Hemos
perdido compañeros
paisajes y esperanzas
en nuestro caminar.

Vamos
hundiendo en las palabras
las huellas de los labios
para poder besar

tiempos
futuros y anhelados,
de manos contra manos
izando la igualdad.

Somos
como la humilde adoba
que cubre contra el tiempo
la sombra del hogar.

Hemos
perdido nuestra historia
canciones y caminos
en duro batallar.

Vamos
a echar nuevas raíces
por campos y veredas,
para poder andar

tiempos
que traigan en su entraña
esa gran utopía
que es la fraternidad.

Somos
igual que nuestra tierra
suaves como la arcilla
duros del roquedal.

Hemos
atravesado el tiempo
dejando en los secanos
nuestra lucha total.

Vamos
a hacer con el futuro
un canto a la esperanza
y poder encontrar

tiempos
cubiertos con las manos
los rostros y los labios
que sueñan libertad.

Somos
como esos viejos árboles.


lunes, 13 de septiembre de 2010

Torre de Proaño y Virgen del Labra

Dos puntos más a reseñar.

Primero la torre medieval de Proaño, que es citada en la novela de José María de Pereda "Peñas Arriba".

Y luego, en las cercanías de Celada de Los Calderones, la ermita de la Virgen del Labra o de las Nieves, patrona de Campoo de Suso y cuya festividad se celebra en 5 de Agosto

viernes, 10 de septiembre de 2010

La iglesia de Villacantid

En Villacantid podemos apreciar un templo de origen románico que tiene la peculiaridad de que la portada, en lugar de abrirse a al oeste o al sur, se encuentra al este, anexa al ábside, dando con ello una sensación de "contorsionista", como nos dice Alkaest en su página "Laberinto Románico". (consultar para saber algo más).




miércoles, 8 de septiembre de 2010

Castillo de Argüeso

Seguimos remontando el valle del Alto Hijar que acoge el ayuntamiento de Campoo de Suso para parar en esta ocasión en el probablemente sea el castillo medieval más bonito de Cantabria, el de Argueso.
No debemos olvidar, no obstante, que salvo los muros exteriores el edificio fue reconstruido totalmente hace pocos años

El castillo es propiedad del Ayuntamiento, y es posible su visita por 2 euros (entrada general), siendo usado con frecuencia como marco de diversas exposiciones.
Os pongo unas cuantas fotos.








lunes, 6 de septiembre de 2010

Fontibre

Aunque un tanto maltratado por el continuo paso de gente sigue siendo lugar de visita obligada el entorno del nacimiento de nuestro gran río: el Ebro.


Junto al mismo un centro de interpretación en el que podremos conocer información y curiosidades del río que da nombre a la península.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Las Pantortillas

Si visitáis a algún conocido en Reinosa es probable que no os deje ir sin probar sus famosas pantortillas, una especie de tortas de hojaldre caramelizado. Están ricas (especialmente recientes) pero tampoco es como para hacer un viaje exclusivamente por ello.



El lugar más típico para adquirirlas es Casa Vejo, en la misma calle Mayor. Junto con la caja os darán un folleto en donde se cuenta el origen que la tradición quiere dar a este dulce. Aquí os lo reproduzco:

En el colegio se aprende que los primeros pobladores de España Fueron Tubal y Tarsis, nietos de Noé, pero lo que seguramente no sabrán es que la madre de Tubal nurió en España y la tenemos enterrada en Reinosa, dentro de los cántabros, que por entonces era lo primero y más poblado. A partir de esta historia existen unos versos que, a modo de leyenda, nos narran los orígenes de la Pantorrilla y cuyo autor es “Nisio de Soto”.

Tubal al dar su vista audaz a la llanura
le gustó el sitio para hacer un pueblo
(que al principio se llamó Ruin-cosa
porque era muy pequeño).
Lanzó un silbido y acudió enseguida
su adecan o sirviente o escudero,
al que pidió que de comer le diera,
orden que puso al mozo en un aprieto
pues tan sólo tenía algo de harina
que pensó en amasar; pero no habiendo
agua en aquellas alturas, una a una,
las gotas que roció recogió y luego
las fue depositando en su golea
donde amasó la harina con esmero;
del valle de Campoo pasó una moza,
miró la masa y esponjó al momento.
Coció el pastel al sol de una mañana
de agosto y resultó soberbio,
tanto que Tubal albó su gusto
y al muchacho nombró su repostero,
el cual envanecido y orgulloso
por aquel tan hermoso nombramiento,
escribió la receta en pergamino
para hacerla otra vez pero lo cierto
es que no pudo hacerlo en otra parte
por falta de ingredientes al efecto.
Esta receta se perdió y, más tarde,
la encontró VEJO allá en Totero.
¡Sepa el mundo de nuestra pantorrilla
Cuál es el origen verdadero!