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martes, 5 de noviembre de 2013

Ruta de senderismo: cabeceras de Alisas

Ruta sencilla en el entorno del puerto del puerto de Alisas, bajo la sombra de los primeros picos de los Collados de Asón.

Dificultad : normal
Orientación (sin GPS con track o cartografía): muy buena
Belleza: alta
Tiempo y distancia: 2 horas y 45 minutos y 9,5 kilómetros



Situación.


La ruta comienza desde el interesante pueblo de Bustablado. Para llegar a este lugar tomaremos cualquier carretera que nos lleve a Solares. Desde el centro de este pueblo localizamos la carretera que se dirige a La Cavada y el puerto de Alisas. Subiremos todo este largo puerto y lo descenderemos hasta las proximidades de Arredondo. Muy cerca de esta localidad se encuentra el cruce que se dirige a Bustablado. Aparcamos en el entorno de la iglesia.

Puntos de Interés

Encina de Bustablado. Tejo de Alisas. Prados. Manchas de Bosque autóctono. Vistas sobre el macizo de Porracolina y otros macizos cercanos.

Descripción de la Ruta



En el centro de Bustablado se encuentra la iglesia y una descomunal encina probablemente bastante más antigua que el templo. Junto al lugar se encuentra el bar llamado precisamente “La encina” y a continuación, una bifurcación. Empezamos a andar por la pista de la derecha que en principio sigue en paralelo a un pequeño arroyo.


Poco a poco vamos dejando atrás diversas casas-granja que han sufrido alteraciones respecto a su anterior configuración para hacerlas más habitables; mientras que identificamos los patrones del paisaje de hoy: prados intercalados con manchas de bosque autóctono. En estos primeros pasos abundan los castaños.

La pista asfaltada alterna tramos de fuerte desnivel con otros más llevaderos. Seguimos en todo momento la carretera más definida hasta cruzar el pequeño arroyo que ha formado este valle. Seguimos en paralelo al cauce hasta una bifurcación. La carretera de la izquierda terminaría pronto mientras que la derecha inicia un tramo de durísima pendiente de aproximadamente un kilómetro de longitud.

Justo cuando termina el tramo de mayor pendiente está el principal y casi único punto de atención para orientarse en esta jornada. La pista gira hacia la derecha e inicia un tramo casi llano. Justo antes de este punto localizamos una pista cementada que nace hacia la izquierda y que hemos de tomar. Esta pista pronto se convierte en el camino mediante el que bordearemos el amplio valle. A nuestras espaldas empezamos a tener buenas vistas del macizo calizo del Porracolina, cuya cumbre supera los 1400 metros.


Tras unos primeros pasos nos encontramos con la mayor sorpresa del recorrido. En el prado de la derecha aparece un estupendo ejemplar aislado de tejo, conocido como “tejo de Alisas” de unos 4 metros de perímetro de tronco. Desde aquí el camino alternará la dirección oeste con la sur, siguiendo las ondulaciones del valle. Además de Porracolina, por momentos podemos ver la sierra del Hornijo. El recorrido tiene continuos y cortos sube-baja, aunque en términos globales tiende a ascender un poco. 


La pista a veces empeora pero en los cruces siempre seleccionaremos el camino en mejor estado (generalmente el de la izquierda). De esta manera recorremos unos cuantos kilómetros mientras disfrutamos del paisaje a la vez monótono y cambiante. Sin mayores novedades el camino vuelve a transformarse en una carretera que facilita el brusco descenso al fondo del valle. Desde aquí tenemos una buena vista de un  llamativo y tortuoso paisaje cárstico. 

Afrontamos el descenso citado siguiendo la pista más marcada. Ya en el tramo llano debemos evitar tomar una carretera que hacia la derecha cruza el rio Bustablado. Al poco llegamos al punto en donde iniciamos el recorrido.

Comentarios

El recorrido se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PR-S-11, aunque la señalización es prácticamente nula. En todo caso es relativamente sencillo dada su escasa longitud y el hecho de que se ande siempre por pista definida, aunque hay que tener en cuenta el desnivel del tramo inicial en torno a los 250 metros. Por otra parte el hecho de que más de la mitad del sendero transcurra por asfalto puede desincentivar a alguno.

Si no queremos bajar a Bustablado podemos iniciar el recorrido desde otro punto. Una vez coronado el puerto de Alisas y tras unos 2 kilómetros de descenso tomamos una curva muy cerrada hacia la derecha y al poco otra hacia la izquierda. Podemos dejar el coche en esta segunda curva y empezar a andar por la pista asfaltada que comienza en la misma. De este modo llegamos en unos 750 metros al punto en donde termina la parte más dura del ascenso, en donde hay que tomar la pista cementada que se convierte en camino. 

Finalmente, parece que desde alguno de los cruces de la parte más occidental del ascenso es fácil asomarse hacia el valle del Miera (yo no lo hice pero he leído algo al respecto). En todo caso nos podemos tomar esta ruta como una preparación para el duro ascenso a Porracolina, que se realiza también desde Bustablado.

Track del recorrido (pulsa en el círculo verde para más información):


Vídeo con imágenes del recorrido.


martes, 9 de octubre de 2012

Ferrería de la Yseca

Lo que he encontrado sobre este lugar es bastante confuso. Al parecer esta ferrería situada en el municipio de Guriezo se remonta al siglo XIII aunque ha sido posteriormente restaurada. Al parecer al menos durante un tiempo fue posible visitar los ingenios hidráulicos que aún funcionaban.

Lo que se aprecia en la fotografía es un palacio edificado ya en el siglo XIX en medio de una gran finca junto a la ferrería. En esta finca se encuentran varios árboles singulares.


martes, 8 de mayo de 2012

Ruta de senderismo: Rio Agüera y Monte Kolitza

El valle de Villaverde es un enclave cántabro en territorio vizcaíno. Su apartada ubicación hace que los caminantes vengan poco por estos pagos. La ruta que aquí describimos transita por el Monte Tejea, que da cobijo al nacimiento del río Agüera, el más oriental de los grandes ríos cántabros, desembocando en el bello entorno de la playa de Oriñón. Entre los múltiples atractivos del recorrido tenemos la curiosidad de que pasa por tres comunidades autónomas: Cantabria, País Vasco y Burgos.
 
Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Media
Belleza: Muy Alta
Tiempo y distancia: 20 kilómetros y seis horas



Situación.

Desde Santander tomaremos la A-8 en dirección Bilbao hasta la salida 160 en dirección a Guriezo. Durante 30 kilómetros seguiremos la carretera que remonta el valle del río Agüera, pasando por el municipio de Guriezo, el municipio de Trucios en Vizcaya y Villaverde; muriendo en un cruce, muy cerca del Ayuntamiento. En la nueva carretera seguiremos hacia la derecha pero apenas 200 metros más adelante la dejamos por la izquierda para tomar el carreteril secundario que en dos kilómetros y medio nos llevan hasta Mollinedo. Dejaremos el coche junto a la iglesia, en donde existe espacio para aparcar unos pocos coches.

Puntos de Interés

Curso de río Agüera. Robledales y hayedos del monte Tejea. Valle alto del Agüera. Ermita de San Sebastián de Kolitza. Vistas sobre el valle de Mena.

Descripción de la Ruta

Junto al aparcamiento existen unos carteles explicativos de la ruta de hoy, si bien nosotros haremos una importante ampliación. Empezamos a caminar por la pista que continua a la derecha de la entrada de la iglesia. Unos pocos metros después llegamos a un cruce en el que tomamos la opción derecha. El río desciende cantarín a nuestra izquierda.

El asfalto termina unos metros más adelante junto a la estación potabilizadora de agua. A partir de aquí comienza el camino. El río baja a nuestra izquierda formando abundantes saltos de agua, si bien la mayor parte de ellos tienen un acceso difícil para hacer fotografías. Instantes después nos alejamos algo del río pero dejamos atrás un cruce que asciende directamente por la ladera. A partir de aquí volvemos a descender hasta un nuevo cruce. En lugar de seguir por derecha o izquierda seguimos de frente, lo que nos obliga a vadear el arroyo del barranco del Cuchillo. Al otro lado encontramos una alegoría de la antigua actividad carbonera de la zona.

En el siguiente tramo nos veremos obligados a vadear el río y arroyos secundarios en varias ocasiones, lo cual resulta un poco más complejo en periodos húmedos. Como referencia deberemos tener en cuenta que a partir de aquí el límite entre Cantabria y Vizcaya viene definido por el curso del río.

Cuando llevamos unos dos kilómetros y medio de avance llegamos a un marcado cruce en el que seguiremos por la derecha. Con ello nos alejaremos del río e incrementando la pendiente. Si hasta ahora nos hemos centrado en la visión del curso de agua ahora podremos fijarnos en el valioso robledal que nos rodea y que constituye el monte Tejea.

Si hasta ahora las señas amarillas y blancas del PR han sido importantes, a partir de aquí son fundamentales para elegir el sendero correcto. En torno a los quinientos metros de altitud empezamos a ver las primeras hayas, algunas de muy buen porte. Poco después el bosque empieza a clarear y tras seguir al sendero en un nuevo giro a la derecha salimos del arbolado.

Las estacas que señalizan el sendero buscan una pequeña arista del valle y una vez en la misma continúan el ascenso por la misma. De hecho estamos afrontando el tramo más duro del recorrido. A nuestra derecha tenemos una buena perspectiva del valle y las diversas formaciones rocosas que lo separan del mar y a la izquierda vemos el bosque, que en estos inicios de mayo está empezando a desarrollar su foliación, con un aspecto que recuerda en cierto sentido a los matices otoñales.

Por encima del bosque vemos la mole oscura del pico Burgueño, que apenas supera los 1000 metros pero que por estos pagos parece mucho más alto. El Burgueño forma parte de los montes de Ordunte, que hacia el oeste terminan en la loma ocupada por la ermita de San Sebastián de Kolitza, que representa el hito principal del recorrido de hoy.

En la cota 700 alcanzamos la arista principal. Hacia la derecha será por donde descendamos en el regreso pero ahora seguimos ascendiendo. Pasamos junto a una trinchera de la guerra civil y un pequeño área de descanso. El sendero como tal termina junto a una agrupación de mojones, que supone la entrada en territorio del país Vasco. Estamos en los Ilsos de Ribacoba.

Sin embargo, con un poco de atención veremos un marcado sendero que asciende suavemente por la ladera del Burgueño en la búsqueda del cordal de los montes de Ordunte. El ascenso se extiende durante algo más de un kilómetro, alternado zonas despejadas y otras boscosas. Estamos a poco más de 800 metros.

Ahora acabamos de entrar en la provincia de Burgos, en su límite con el País Vasco. Frente a nosotros se abre el precioso valle de Mena, cerrado por la muralla de los Montes de la Peña. Llama la atención también la alineación de montes que forma el diapiro central del valle de Mena.

Seguimos hacia el este en dirección a la ermita. Avanzamos por un camino relativamente ancho. Unos ochocientos metros después una pequeña acumulación de piedras nos indica un pequeño sendero que nos permite llegar de forma más directa. En realizar se trata de un pequeño tramo del GR-123, que bordea la provincia de Vizcaya. Aunque el avance es un tanto incómodo, el paraje es muy bonito. Son unos ochocientos metros hasta un collado de gran simbología para el que suscribe, pues de trata del punto más norteño de toda la provincia de Burgos.

Junto a nosotros se encuentra, ya en Vizcaya, un refugio y un área recreativa. A los mismos llega una pista. Tan solo unos doscientos metros por encima, en una ubicación ciertamente emblemática, se encuentra la ermita de San Sebastián de Kolitza. Con un pequeño esfuerzo alcanzamos el templo, desde el que se disfrutan amplias vistas de buena parte de la provincia vizcaína y el oriente cántabro, incluyendo algunas franjas de mar. Es uno de los cinco montes bocineros desde los que, encendiendo hogueras, se citaba a la junta general del señorío de Vizcaya hasta el siglo XV.

De vuelta al collado (un buen punto para tomarnos un breve o prolongado refrigerio) podemos volver por el sendero, pero es mejor opción tomar el camino que bordea por el sur la humilde elevación del Terreros. A lo largo del mismo tendremos unas excepcionales vistas del valle de Mena, y en especial de los bosques y embalse de Ordunte. Este camino nos conduce de nuevo al punto del cordal en el que con anterioridad ya estuvimos. Desandamos lo andado en la búsqueda del sendero que recorre la cara sur del Burgueño hasta los Ilsos de Ribacoba y el cruce anteriormente indicado.

De nuevo junto a las indicaciones del PR Cántabro, seguimos la arista que a su vez es límite entre Cantabria y el País Vasco. No descendemos de forma notable sino que debemos afrontar diversos repechos entre praderías. Llegamos a una amplia e interesante replantación de abedules, que debemos bordear. Un tramo después, siguiendo las señales que nos hacer ir un poco más hacia la izquierda, observamos un fuerte descenso y un pinar. Llegando a este último seguimos un camino que lo atraviesa y que tras un corto pero duro ascenso llega a una bifurcación.

En la misma seguimos por la derecha dejando atrás el pinar e iniciando definitivamente el descenso. Atravesamos unas amplias praderías en las que el camino traza dos amplias curvas (es posible ganar terreno campo a través). En todo caso seguimos este camino en su pronunciado descenso, rechazando otras alternativas, hasta llegar a una especie de cantera que dejamos a la derecha.

En la base de la misma llegamos a una bifurcación. Hacia la derecha enlazaríamos con el sendero original, justo antes del vadeo del arroyo del barranco del cuchillo. Nosotros preferimos continuar por la izquierda, por un camino que sin excesivas novedades desemboca al cabo de unos dos kilómetros en una carretera, muy cerca ya de Mollinedo. Para ello debemos seguir la carretera unos metros hacia la derecha.

Comentarios

La ruta se corresponde en buena medida con el sendero de pequeño recorrido PR-S129. Podéis encontrar interesante información en esta web. La señalización es bastante buena, si bien en el tramo boscoso la utilización de árboles hace que esta se vaya difuminando con mayor rapidez. Además por el bosque hay algunos puntos algo confusos, especialmente en la parte más alta.

Si se emprende el recorrido en periodo húmedo hay que tener en cuenta tanto el vadeo de las corrientes de agua como el barro que cubre buena parte del recorrido, con lo que es preciso llevar puesto un buen calzado. Por lo demás el recorrido, aunque largo, no es especialmente duro, pues los ascensos se llevan a cabo de manera paulatina y en ningún momento se superan los 900 metros.

Track de la ruta (pulsar en el triángulo verde para más detalles)



Presentación de fotos.
 

Vídeo con Vistas desde Kolitza

martes, 3 de noviembre de 2009

Puerto de Alisas


Para regresar de nuestro periplo por el Alto Asón podemos hacerlo, desde Arredondo, por el puerto de Alisas, muy transitado por Ciclistas, con mirador en lo alto, y que nos acerca de nuevo a la parte central de Cantabria (en concreto al Pueblo de La Cavada, que veremos en el próximo post).
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Estoy teniendo bastantes complicaciones para poder publicar los posts los últimos días. Creo que en breve volveré a la normalidad pero es probable que los próximos días no pueda publicar o lo haga a la carrera.

jueves, 29 de octubre de 2009

Ruta de senderismo: vuelta a Colina

Una excelente iniciativa por parte de la red Cantabra de Desarrollo Rural y la Dirección General de Biodiversidad del Gobierno Cántabro es la realización de rutas guiadas gratuitas en los espacios naturales de la Comunidad.
Además el modo de participar en general es muy sencillo: basta con estar a la hora indicada en el punto de salida señalado, sin necesidad de inscripción previa. De esta manera, se puede decidir si ir o no la noche anterior.
Por ponerle una pega, aunque hay bastante rutas se suelen realizar las mismas los mismo días, con lo que si tenemos problemas de agenda no podremos sacarle todo el jugo posible.
La información general está aquí. Y para el caso de la montaña oriental podéis consultar este enlace. Como véis, logicamente la programación para este año está a punto de acabar, pero espero que continúen con este proyecto el año que viene.
El caso es que yo, por unas causas o por otras, sólo me he apuntado a una excursión hasta la fecha, en concreto la ruta llamada "Vuelta a Colina", que nos permite tener un conocimiento general de lo que constituye el espacio Natural Collados del Asón, y que describo a continuación.
Dificultad: Alta
Orientación (sin GPS con track o cartografía): fácil
Belleza: Muy Alta
Tiempo: 5 horas (16 KM).


Situación.

Desde Santander, por la A-8 hasta Solares, desde allí buscar la carretera local que conduce a La Cavada y el puerto de Alisas, tras bajar todo este puerto, ya en la localidad de Arredondo, tomamos a mano derecha la carretera que asciende a los collados del Asón. Superada la cascada y las curvas asociadas, así como un monumento, alcanzamos un amplio aparcamiento con piedra suelta, donde dejamos el vehículo.

Puntos de Interés

Paisaje de origen glaciar y fluvial. Vistas sobre el alto Asón y canales tributarias. Vistas sobre la costa y principales picos de la montaña oriental. Geografía Kartificada. Hayedos. Paisaje ganadero. Paso de las Hazas del Respiradero.

Descripción de la Ruta

Ruta muy interesante, de dureza media, que pudiera considerarse la más representativa del Parque Natural de los collados del Asón. Los restos del paisaje glaciar muy Karstificado y los bosques aún bien conservados de caducifolias, especialmente hayas, son los principales valores que componen este espacio natural. La ruta a realizar se corresponde con el sendero de pequeño recorrido PRS-77.

Desde el punto en que aparcamos, a casi 700 metros de altitud, aparece una pista que asciende en sentido noroeste, restringida para vehículos a motor. A Mano derecha tenemos excelentes vistas del valle del alto Asón y enfrente todo el sistema del Mortillano, cuya cumbre se sitúa en torno a 1400 metros y que puede presumir del sistema de galerías de mayor desarrollo de la península ibérica.

A medida que vamos avanzando, vemos la forma, enfrente de nosotros, del valle glaciar en forma de U de Brenavinto, que tiene los lados la peña de Los Campanarios y los Castros de Horneo, respectivamente; y a nuestros pies, restos de la lijada plataforma de abrasión del antiguo glaciar.

Al cabo de unos dos kilómetros una señal nos indica la desviación, a la derecha, hacia el Hoyón del Saco y Colina. La senda, que asciende bordeando los Castros de Horneo, acaba internándose al cabo de unos centenares de metros en un bien conservado hayedo. Los hayedos de esta zona resistieron mucho mejor que los circundantes el impulso destructor de las fábricas de Liérganes y La Cavada, posiblemente por tener un acceso mucho más complicado.

Tras el recorrido por el hayedo, que dura aproximadamente un kilómetro, continuamos por una zona más abierta en la que seguimos disfrutando de amplias vistas del valle del Asón, y con días despejados de la cota en la que resulta fácil identificar la zona de la desembocadura de dicho río. En primer tiempo muestras de la aún persistente construcción pasiega de cabañas y cercados.

Siempre en continua ascensión, que no llega a ser dura salvo en contados tramos, va apareciendo en el frente, un tanto a la izquierda, el perfil de la meseta que constituye la cima del Colina, de 1448 metros de altitud y a sus pies la excelentemente conservada morfología del antiguo glaciar de joyón del saco, al que nos acercamos.

Lo primero que nos encontramos es con la llamativa plataforma de abrasión, una lisa superficie de roca de aproximadamente 1 kilómetro cuadrado de extensión moldeada por el paso del hielo cargado de piedras que actuaban como cuchillas. Avanzando un poco con precaución podremos ver las marcas de numerosos fósiles y profundas canaladuras formadas por los procesos cársticos.

Para continuar hemos de continuar por la parte derecha de la plataforma de abrasión hasta alcanzar el Hoyón del Saco, un amplio hoyo de forma circular que el realidad es el resto del antiguo circo glaciar. La senda continúa atravesando el antiguo glaciar justo entre la plataforma de abrasión y el Hoyón de Saco.

Al llegar al otro lado, la senda asciende por la loma herbosa, con tendencia un tanto hacia la izquierda, hasta alcanzar un pequeño cordal que nos permite contemplar un amplio paisaje hacia el oeste, con la cima piramidal del Porracolina, de más de 1400 metros, en primer término. A nuestros pies se abre el espectacular y profundo Barranco de la Sota.
Al respecto, merece la pena retroceder unos centenares de metros por el cordal que acabamos de alcanzar hasta el asomadero de Cerrilla, en donde podremos ver la unión de esta canal con la del Asón, casi mil metros más abajo. En preciso señalar que esta opción no forma parte de la parte señalizada del recorrido.

Tomando de nuevo el cordal en sentido ascendente retomamos la señalización del recorrido que nos lleva por este cordal, sin excesivo esfuerzo, hasta la cima del Colina.
Esta cumbre, en forma de plataforma de unos 100 metros de longitud, además de los paisajes ya contemplados, suma una gran panorámica de los montes de la parte Oriental, incluyendo Castro Valnera y el Picón del Fraile, ocupado por una fácilmente identificable, por su forma esférica, instalación militar. Habrán sido aproximadamente 8 kilómetros totales hasta este punto.

Para continuar, después de un merecido descanso, debemos buscar, casi en la parte contraria de la plataforma respecto a la que hemos subido y hacia la derecha, la senda que desciende rápidamente por una nueva pradera herbosa, en dirección sur. Una buena referencia es la línea imaginaria entre nosotros y el Picón del Fraile.

Tras un fuerte descenso de unos centenares de metros, la pendiente casi desaparece y el sendero acaba desembocando en un corto paso entre rocas. Justo al final del mismo el recorrido gira bruscamente hacia el este. A partir de aquí tendremos una amplia panorámica de la alargada extensión del bosque del monte Llusías.

El sendero se acerca a un par de cabañas, Brenacobos, con sus correspondientes prados que dejaremos a la izquierda. De esta manera vamos descendiendo poco a poco hasta alcanzar los primeros árboles y acabar internándonos en un nuevo hayedo.

Al poco llegamos al punto más singular de la ruta: Las Hazas el Respiradero. Se trata de un estrecho paso, de unos tres metros de ancho y unos 10 de alto, por cuyo fondo discurre la senda.
En unos 200 metros, y prestando atención ante posibles resbalones, continuando por la ladera que alterna áreas abiertas con otras en las que el hayedo vuelve a mostrarse en toda su plenitud. De esta manera llegamos ante una nueva cabaña, en donde giramos bruscamente hacia la derecha para bordear una pequeña loma.

Al otro lado de la loma recuperamos el sentido de avance y descritos a nuestros pies el Llano de Brenavinto, que ocupa el fondo de una polje o cubeta sin salida para las corrientes de agua, que han de filtrarse por la roca. Por el fondo del Llano discurre el camino principal del parque y final del mismo se encuentra el pequeño paso del alto de la Posadía.

El sendero sigue bajando poco a poco, sigue en paralelo al llano de Brenavinto y acaba uniéndose al camino citado a pocos metros de culminar el alto de la Posadía. Muy cerca encontramos la última sorpresa de la ruta: dos grandes ejemplares de haya.
Desde aquí empezamos a descender y alcanzamos con facilidad el punto donde habíamos iniciado el sendero hacia el Hoyón del Saco y el aparcamiento.

Comentarios
El recorrido no se puede considerar difícil. Aunque hay más de 700 metros de desnivel hasta Colina, el ascenso es bastante paulatino; con lo que la posible dureza provendrá en todo caso de la longitud. Al tratarse de un sendero bastante transitado, podremos avanzar casi siempre con rapidez pese a avanzar por un entorno en algunos puntos muy tortuoso.

La señalización se puede considerar excelente, con numerosas estacas que permiten tomar puntos de referencia más fácilmente. Además, no existen cruces conflictivos y en todo caso la dificultad puede venir en algunos puntos en identificar por donde va la senda.

En algunos puntos debemos extremar las precauciones debido a la abundancia de simas y grietas. El peligro se acentúa considerablemente en periodo de nieves, en cuyo caso deberemos informarnos previamente de posibles alternativas. No es recomendable tampoco realizar la ruta si hay niebla.
Track:




martes, 27 de octubre de 2009

Nacimiento del rio Gándara

Desde la localidad de La Gándara podemos remontar los dos kilómetros que le separan del nacimiento del rio que le da nombre, tanto a pie, como en coche por un camino en buen estado.
El nacimiento se situa en la parte baja de una gran peña que constituye la divisoria de aguas entre este rio y el Asón.
Podremos disfrutar de los primeros metros de este rio saltarín, aguas que enseguida pasan por el canal y estructura de un viejo molino recientemente restaurado. El lugar también es apto para una comida campestre, siempre que no haya mucha gente.

lunes, 26 de octubre de 2009

La sierra del Hornijo

Tal y como adelantábamos hace algunos post, describimos hoy una travesía parcial de esta sierra, cuyo nombre deriva de Horna, vocablo local para denominar a las Hayas. Aunque restingidas a escasos rodales debido a la intensa explotación de estos montes en el pasado, los bosquetes existentes muestran a las claras lo que debió ser en el pasado el bosque caducifolio.

Por otro lado, y aunque un tanto olvidada por las cercanas montañas orientales de cierre con la provincia de Burgos y el parque natural de los collados del Asón, esta sierra muestra un interesante perfil montaraz, extremadamente tortuoso, que muestra su esplendor en los grandes desniveles, superiores a los 1000 metros, respecto al curso medio del Asón.

Dificultad: Media
Orientación (sin GPS con track o cartografía): Fácil
Belleza: Alta
Tiempo: 5 horas 30 minutos (20 KM). Ida y vuelta hasta la parte más alejada de Hoyo Masayo.

Situación.
Por la autovía A-8 hasta Solares, aquí tomar la carretera en dirección a La Cavada y Puerto de Alisas. Una vez en Arredondo, tomar la carretera que tras atravesar los collados del Asón lleva al valle de Soba. Una vez en La Gandara, tomar el desvio a la izquierda que en menos de 1 km lleva a la localidad de Astrana.
Puntos de Interés

Vistas sobre el valle de Soba, las montañas orientales y los collados del Asón. Praderas, cerros y hoyas de la sierra del hornijo, hayedo del romeral.

Descripción de la Ruta
Dejamos el coche aparcado en las cercanías de la iglesia, ya que es aquí donde debemos comenzar a andar, en la calle que nace entre dicho edificio y una casona con portalada. Enseguida saldremos del pueblo por un camino con cierta tendencia a nuestra izquierda. El camino asciende durante buena parte del recorrido entre cabañas aisladas prados bordeados por alambradas. Durante toda esta primera parte de la ascensión, es recomendable aprovechar las paradas para disfrutar de las amplias vistas a nuestra espalda. Hacia la izquierda, el valle de Soba con el tajo de la cascada del rio Gándara en la parte inferior y a la derecha el corazón del Parque natural de collados del Asón, que recorreremos en una muy próxima ruta.

Al cabo de unos minutos dejamos una bifurcación a la izquierda mientras que nuestro camino se convierte en una pista de cemento para ayudar a los vehículos a salvar la fuerte pendiente. Al poco se nos ofrece la posibilidad de visitar el acceso del Mortero de Astrana. Esta sierra, al igual que las otras de la zona, presenta un auténtico mundo paralelo subterráneo.

Siguiendo en todo momento por el camino principal, en giro paulatino hacia la derecha, llegamos a un pequeño descansillo en el que aparecen sendos ramales a izquierda y derecha que ignoramos. Al poco llegamos a la única zona arbolada de la primera parte del recorrido, el pequeño robledal de Monte escajadillo. En este punto se ofrece la posibilidad de buscar la cumbre del Mazo Grande (1211 metros) que desecharemos en la jornada de hoy.

Al contrario, seguimos ascendiendo suavemente por el camino principal en un brusco giro a la izquierda, y tras salir del bosque observamos de frente las moles del Mazo Grande y del Mazo chico, y el paso intermedio hacia el que habremos de dirigirnos. El camino ahora vuelve a girar poco a poco hacia la derecha hasta alcanzar un nuevo cruce en el que hemos de seguir por la izquierda, siempre en ascensión y siempre por el camino principal, dejando a la derecha dos pequeños depósitos de agua.

Al poco el camino desciende brevemente, deja otro ramal, en este caso a la izquierda, y emboca directamente hacia el paso entre los dos mazos, empeorando un tanto en su firme pero sin perder anchura. Enseguida salimos a una zona de amplias praderas en la que se observan algunas cabañas dispersas.

Una vez llegamos a la altura de las cabañas se abre a nuestra izquierda una amplia vaguada con aspecto de paisaje de montaña. La vaguada está cerrada por el sur por el mazo chico, y las aguas se vierten por el sumidero de Cellalagua, cuya ubicación se intuye desde el camino.
Un pequeño esfuerzo adicional nos situa en el punto más alto del recorrido, el alto del Crucero a 1065 metros. Habremos llegado a este punto con relativa facilidad, en aproximadamente hora y media de camino. No obstante lo más complicado empieza a partir de este punto. Nada más pasar el alto, el ancho camino desciende bruscamente mediante unos pronunciados zig-zags para acabar desapareciendo en las cercanías de unas cabañas. Fijaremos nuestra vista en dichas cabañas durante el descenso para mantenerlas como referencia.

Como decimos el camino desaparece para convertirse en una senda que discurre en un primer momento por una zona herbosa. Superamos una portilla pisando en las rocas que la rodean y nos acercamos a las cabañas citadas, pero no llegamos a las mismas sino que seguimos hacia la izquierda hacia una tercera cabaña muy cercana, situada en un plano superior, que dejaremos a nuestra izquierda.

Desde este punto localizamos con facilidad la continuación de sendero, que como vemos por los restos de muros de contención, sigue el trazado de un antiguo camino. En unos metros aparece a nuestra derecha una hondonada mayor, conocida como hoyo Salzoso, en la que también se observan algunas cabañas y ganado.

Nosotros seguimos bastantes metros por encima, por un sendero cada vez más tortuoso, mientras disfrutamos de amplias panorámicas que se extienden hasta la costa de Santoña y Laredo. Al poco divisamos a nuestros pies Hoyo Masayo, una gran hondonada sin salida natural, tanto la parte más cercana como la más lejana muestran interesantes hayedos, mientras que la parte central está tapizada de helechos.

El antiguo camino desciende hacia el primer bosquete de hayas, en principio hacia su parte izquierda pero acaba llegando a su parte central, donde nos encontramos con descomunales ejemplares, que destacan sobre todo por su altura y grosor, algunos caídos por el peso de los años y de los inviernos.
El avance en este tramo es especialmente dificultoso debido a las rocas, las ramas caídas y el barro, pero acabamos saliendo al otro lado del hayedo y la parte central del hoyo Masayo, por su parte derecha.

Si deseamos continuar algo más y llegar al otro lado del Hoyo, debemos prestar atención, antes de salir del hayedo, a una estaca indicadora que nos sugiere continuemos hacia la izquierda, de modo que se prolonga algo más en paseo por el bosque. De este modo llegaremos a la parte izquierda del hoyo, desde la cual un sendero nos permite cruzarlo sin perder altura.

Al otro lado continúa el hayedo entre las rocas que surgen por doquier y ralentizan el avance. Salvo que podamos realizar el recorrido lineal, es el momento de regresar pues en caso contrario la vuelta se alargaría demasiado y se haría muy dura.

Así pues iniciamos el duro recorrido de regreso, en su primer tramo, por el mismo camino. Una vez hayamos superado el hayedo, la zona rocosa y los zig-zags que culminan el ascenso, podremos recuperar el aliento y disfrutar de los últimos kilómetros de recorrido, en los que podremos contemplar buena parte del parque de los collados del Asón, las montañas orientales y la zona occidental de Soba.

Comentarios

El sendero a recorrer coincide con el trazado del sendero de pequeño recorrido PR-S13, sin bien el mismo está diseñado para realizar un recorrido lineal y disponer de un vehículo de recogida en la localidad de Riba. Esta es la opción más recomendable si podemos optar a ella, ya que disfrutaremos del recorrido completo andando mucho menos.
Siendo casi imposible plantearse el recorrido de ida y vuelta en su totalidad, se opta en esta ocasión por un trayecto algo reducido, únicamente hasta el entorno del Hoyo Masayo, que considero el punto más interesante del recorrido.
Otra posibilidad, a la del buen estado del camino (a dia de hoy) es ascender con el coche hasta los depósitos de agua o incluso hasta el alto del Crucero, y desde ahí afrontar el recorrido hasta Riba teniendo en cuenta que el camino de regreso representa un ascenso de unos 900 metros. Por último, una opción sugerida en algunos folletos es empezar directamente desde Riba y concluir en Hoyo Masayo, de modo que el ascenso se reduce a unos 700 metros y el regreso es descenso, lo cual siempre se agradece; aunque nos perderemos las vistas de la parte más alta.
En general la señalización es buena, mediante pintura blanca y amarilla y algunas estacas, y está situada en los puntos clave, aunque en algunos momentos puede parecer escasa. Track (el de la ruta completa, no el que hice yo):


viernes, 23 de octubre de 2009

La Gándara

Una vez superado el collado del Asón, la carretera continúa en dirección al Puerto de la Sía pero podernos desviarnos a la izquierda hacia el muy montañés Valle de Soba.

Probablemente la población de mayor interés es la primera que los encontramos: La Gándara, que recibe el nombre del río que recorre todo este valle.
Lo primero que nos encontramos al acercarnos al pueblo son dos excelentes, aunque pequeñas, muestras de dehesas de robles, con ejemplares de gran tamaño.

En medio de la segunda de ellas se situa el Centro de Interpretación de los Collados del Asón. Además del material expositivo, Aquí os podrán informar ampliamente de las posibilidades para recorrer este parque que, Groso modo, comprende el espacio comprendido entre la cuenca alta del Asón y la Cuenca alta del Miera, entre los puertos de La Sía y Lunada. (increíblemente siguen sin tener una página web decente).
Al final del bosquecillo nos podremos acercar a una plataforma desde la que se tiene una excelente vista de la cascada del Asón. Yo fui en pleno verano y la verdad es que no es lo mismo.
Hacia el otro lado, vista parcial del valle de Soba.
Y hacia el norte, las elevaciones conocidas como Mazo Grande y Mazo Chico, hacia las que nos dirigiremos en nuestra próxima ruta de senderismo.

jueves, 22 de octubre de 2009

Collados del Asón

Desde Arredondo, río arriba, el Asón se interna en una profunda garganta (de alrededor de mil metros) que sugiere un origen glaciar, si bien los expertos certifican un origen fluvial. Es el inicio y parte más conocida del parque Natural Collados del Asón.

Podemos tener una vista sencilla, muy interesante y poco conocida, desde la carretera que desde Arredondo asciende a Socueva.
Adicionalmente, en este pueblo de nombre representativo, se encuentra una ermita rupestre de origen prerrománico en la pared que se eleva espaldas del pueblo. Si queremos acercarnos recomiendo preguntar en el pueblo (yo lo intenté por mi cuenta y no la localicé o, mejor dicho, me indicaron el camino cuando ya estaba de regreso al pueblo. (mas info, aquí).
Pero, en todo caso, lo suyo es seguir remontando la carretera principal, pasar por el pueblo de Asón, y llegar al aparcamiento de los collados del Asón. Desde este punto se tienen muy buenas vistas del valle y sobre todo de la cascada que constituye el nacimiento más conocido del río. Lo cierto es que, entre que no era la hora del día más adecuada, y que lo visité en pleno verano, las fotos no son muy allá, pero podéis informaros algo más aquí, por ejemplo, donde se describe una sencilla ruta de senderismo que remonta este tramo del río (recomiendo en todo caso empezar en el pueblo de Asón).

miércoles, 21 de octubre de 2009

Arredondo: La Capital del Mundo

Continuando rio arriba por rio Asón llegamos al enclave y municipio de Arrendondo. Esta localidad, en una encrucijada de profundos Valles, se ha autodenominado tradicionalmente "La Capital del Mundo".
Tal nombre, aparte de su claro perfil narcisista, tiene su origen en el hecho de que durante un tiempo muchas personas naturales del lugar emigraron hacia los cuatro puntos cardinales.
Sin duda el monumento más característico de Arredondo es su original, y de estilo inclasificable, iglesia de San Pelayo, construida a expensas del Indiano Antonino Gutierrez Solana a finales del siglo XIX. Al parecer, el benefactor quiso imitar dos de los edificios que más le habían impactado: el congreso de los diputados y el faro de cabo mayor, que pasaron a ser en este modelo respectivamente templo y campanario.
Hay quien dice que cuando se diseñó el campanario el mecenas tenía la ilusión de que se viese el mar desde lo alto, idea idea que porvoca aún más la sonrisa absurda cuando se contempla la geografía del lugar.
Como dato adicional, indicaremos que en Arredondo existe un interesante y visitable Centro Ictiológico, si bien la visita únicamente se puede realizar en la modalidad concertada y en horarios restringidos.

martes, 20 de octubre de 2009

Ogarrio y Riba

Aunque no tan imponentes ni tan bien conservadas como en el caso de Valle, estos dos núcleos de Ruesga tambien conservan algunas antiguas casas señoriales, como esta de Ogarrio.

O esta de Riba

El paisaje de Ruesga aparece cerrado al sur por la Sierra del Hornijo, que le separa del valle de Soba (recorreremos parte de dicha sierra en una ruta de senderismo).
Por último citar en Ogarrio esta portada gótico flamígera de cierto interés.